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HAMFUGGI INDAGA



Un agudo grupo de periodistas completamente entregado a la vocación acerca del intento de conocimiento profundo de la vida de los demás para que ese conocimiento sea el factor primordial de cambio para la vida de aquellos que se asomen a los secretos que dejarán esa categoría merced a su aparición en las respuestas que arteramente sean inducidas diseña un complejo laberinto de preguntas maliciosas del que nunca sabrán cómo salir elegantemente (los entrevistados saldrán por arriba).


ENTREVISTA A FRATICÓRNICOS




El vínculo del humor corrosivo y la música ha sido un factor relevante en la trayectoria de Fraticórnicos. ¿Es producto de una estrategia o surge espontáneamente?

MECKO: 50/50. Muchas cosas se planifican, sobre todo, acerca del rumbo a seguir. Pero una vez sobre la marcha, van surgiendo ideas espontáneamente, dado que ya dominamos el oficio de ser cáusticos.

HORACIO: Me contaron que mi abuelo era dadaísta. Lo tendré en mis genes, entonces.

ALE TABOR: En sí surge todo de la psicología cognitiva, en lo que se refiere al pensamiento automático, sin desmedro de planificar la idea germinal que lo desencadena.

¿Este humor, reconoce influencias?

MECKO: Les Luthiers, Monty Python, Frank Zappa… Ahí te dejo una lista introductoria.

ALE TABOR: A lo cual se pueden agregar el Pink Floyd de los comienzos, Arthur Brown, Laurie Anderson y Calamaro antes de hacerse famoso.

HORACIO: Perdón, estaba mirando otra cosa. ¿De qué hablaban?

MECKO: Preguntó por el humor, y este colgado mandó cualquiera. Pero, está bien, algo de influencias musicales no viene mal agregar. The Residents, The Shaggs, Pram, Chrome, XTC, los Parchís… Pero Calamaro que se pudra.

ALE TABOR: Ok.

¿Hay en el seno de la banda liderazgos o prima la horizontalidad?

HORACIO: Para mí los liderazgos no existen en un proyecto artístico de estas características. Eso no quita la relevancia de Mecko como fundador y alma mater del grupo. Sin él no existiría todo esto. Igual, creo que cada uno tiene un rol que se da por su personalidad, conocimientos, estilo y el respeto que nos tenemos. Para mí Fraticórnicos es un alter ego, un ideal, un ser inmaterial que se proyecta sobre nosotros y elige el liderazgo que se necesita para cada momento. Una suerte de anarquía con liderazgos flotantes guiados por cada obra en particular.

ALE TABOR: Todo barco tiene su Capitán, toda Enterprise tiene a su W.T. Kirk, todo ensamble vanguardista tiene a su Mecko. La Carta Magna Fraticórnica finaliza con la frase “Larga vida a los Fraticórnicos, como sea, donde sea y con quien deba ser”.

MECKO: Al estar en la banda desde su fundación, resulta bastante obvio que ejerza un liderazgo natural, lo que está dirigido mayormente a cuidar la calidad del producto. Los miembros actuales que me acompañan tienen una noción clara de lo que significa ser un fraticórnico, aunque han tenido que pasar por un curso de capacitación mínimo tendiente a la adaptación, sobre todo tratándose de un combo tan particular, con sus propias mañas y costumbres arraigadas.

¿Qué piensan acerca de ello los integrantes que ocupan eventualmente el lugar número dos y tres del podio?

MECKO: No hay puestos dos y tres. Después de mí, todos son “puesto dos”. Bueno, hablando en serio, dentro de lo que significa cuidar el estilo y la ideología del grupo, se otorgan amplias libertades de desarrollo artístico.

HORACIO: Igual, no me interesa ser famoso ni participar en una carrera de F1. Pero si mandan un champagne para este podio, bienvenido.

ALE TABOR: Como en una taza de café con leche, toda crema que sea útil queda dentro del recipiente y sirve para un propósito. La crema que no sirve, por propia gravedad, cae afuera.


Existen luchas por la preponderancia dentro de la banda?

MECKO: Los roles se fueron decantando por su propio peso, a raíz de la personalidad de cada uno. Ale Tabor se ocupa mayormente de los videos y aporta algún que otro arreglo a la música. Horacio y yo somos los encargados de llevar las composiciones adelante. Horacio en su rol de proveedor de excelente materia prima para que yo la moldee a gusto, y también de la estética gráfica. Sin embargo, esto no siempre fue así. Teniendo en cuenta que hubo varias formaciones en estos 24 años de existencia, las dinámicas han cambiado a lo largo de los años, pero yo siempre tuve el deber y la responsabilidad del acabado final, el que finalmente llega al público.

ALE TABOR: Como bien dijo Mecko, mi nicho ecológico en los Fraticornicos estaba vacante hasta ese momento; lo descubrí, lo analicé, se lo propuse al Mecko Boss (sin agregar la “i”) y aquí sigo.

HORACIO: Mientras charlan, yo preparo mi AK47. No, en serio, la lucha por la preponderancia se la dejo a los chimpancés.

MECKO (imitando a un chimpancé): ¿Algo así? Uh, uh, uh.

ALE TABOR: En realidad, es así (imita también a un chimpancé).

¿Es el ego un componente negativo en términos de erosión para los integrantes de Fraticórnicos?

ALE TABOR: Un poco de ego, un poco de Mecko, y seguimos adelante.

MECKO: No, teniendo en cuenta que las ocupaciones dentro del grupo son perfectamente funcionales. ¿Si hay un jefe acá? Ellos me llaman Mecko “Boss”, jugando sarcásticamente con mi apellido.

HORACIO: Ego, en latín, significa ‘yo’. En psicología y filosofía, ego se ha adoptado para designar la conciencia del individuo, entendida ésta como su capacidad para percibir la realidad. Si te referís a eso último, no puede haber erosión, ya que concebimos la misma percepción, sólo que la expresamos de diferentes maneras como individuos que somos.

MECKO: ¡Cuánta erudición! ¡Se ve que estudió!




¿Existen disputas en términos ideológicos o religiosos?

MECKO: Eso es algo inevitable cuando se trata de un grupo de gente de edad madura, como nosotros, en la que los ideales ya se hallan acentuados desde hace mucho. Así y todo, intentamos conciliar diferencias, que son mínimas, por suerte, en pos de transmitir un mensaje progresista y acorde con los tiempos.

ALE TABOR: Amén.

HORACIO: Perdón, Mecko, pero lo de edad madura corre por tu cuenta. Si te referís a los pensamientos religiosos e ideológicos “estándar”, los veo como un invento para moldear y tener ocupada a la gente, mientras los que las fomentan se aprovechan de ello. Siempre traté de entender lo que me rodea y es muy importante para mí el equilibrio de las fuerzas al natural, sin añadiduras impuestas. Lo vivo como hacer una salsa de tomate, con lata o con tomates naturales. La prefiero sin aditivos extraños, pero que tenga ajo. Igual, contestando la pregunta, si alguno de estos dos me viene con algún indicio ideológico reaccionario, me enojo.

La gráfica y la lírica de Fraticórnicos (más allá de la música) podría resultar incómoda o controversial para algún sector (del universo). Esto hace que surjan mecanismos de autocensura ¿se han enfrentado a esta situación?

MECKO: Tenemos una regla básica, que es la de no perjudicar al prójimo y de respetar creencias y elecciones personales, siempre y cuando ese prójimo nos brinde pautas de inteligencia e identificación con una mentalidad progresista. De lo contrario, sería fulminado. No obstante, nuestros “targets” son las corporaciones y la estupidez humana. Por ejemplo: cuando abordamos el “Albino álbum” quisimos denunciar la xenofobia desde una perspectiva diferente. Presentar al supuesto pueblo albino, injustamente perseguido por sus costumbres. ¿Qué pueblo? ¿Qué costumbres? Ahora, en nuestro nuevo álbum, nos hicimos eco musicalmente de las aberraciones que transmiten las letras de las rondas infantiles de nuestra niñez. Todo eso desnuda nuestro costado más punk, si se quiere…

HORACIO: Amén

ALE TABOR: Si las ideas y la música Fraticornica hubieran comenzado antes de todo esto de la universalización del lenguaje, la inclusión, la denuncia o interpretación de lo que es acoso verbal, gestual o injuria interpretada por el que se siente injuriado, seguramente otra hubiera sido mi respuesta. Pero como estamos en el 2020 y con estos nuevos paradigmas, ésta es la realidad. El valor agregado de lo que conocíamos como inteligencia cuando éramos jóvenes es diferente en el contexto mundial actual.

HORACIO: ¿Autocensura? Realmente no la conozco. ¿Me la presentan, por favor? Aunque pensando un poco, me daría un poco de miedo si se ofende algún ser extra planetario, porque dicen por ahí que tienen unos lásers rejodidos.


¿Las letras de la banda expresan de forma integral el pensamiento de cada integrante, lo hacen de forma parcial, o simplemente no lo hacen y se articulan como manifestación del sentido común que habita nuestra cultura en este momento histórico determinado?

MECKO: Las letras siempre tienen que ver con el proyecto abordado. Mayormente, responden al concepto del álbum de turno, aglutinando ese concepto como varias partes de un todo, o individualmente, si es necesario. Las hago siempre yo.

ALE TABOR: ¿Y por qué?

MECKO: Porque creo que las hago bien. Me gustan mucho las palabras de escaso uso y las rimas consonantes elegantes, como ser “archipiélago” y “murciélago”.

HORACIO: Las hace Mecko porque es el único que sabe escribir.

ALE TABOR: No hay nada más para agregar, Su Señoría.

MECKO: Por un momento creí que dirían que es porque soy buen poeta. En fin.

¿Cómo se pronunciarían individualmente sobre temas como xenofobia, racismo, igualdad de género y neoliberalismo económico?

HORACIO: No es novedad que la estupidez humana no tenga límite. Eso da como resultado manifestaciones como el racismo y la xenofobia. Con respecto a la libertad de elección sexual, jamás lo tuve en mi agenda. Que cada uno elija lo que quiera. En cuanto al neoliberalismo económico, creo que las viejas ideologías económicas ya están vetustas. Es el momento de explorar nuevas visiones y abandonar, de una vez por todas, el discurso burgués con culpa.

ALE TABOR: Lo que no ayuda ni construye, hay que descartarlo. Lo que suma y enriquece, bienvenido.

MECKO: Habría que ver cada cuestión en particular. Por supuesto que estamos en contra de la xenofobia y el racismo, y detestamos el liberalismo económico y todo lo que tenga que ver con el capitalismo salvaje y el trabajo esclavo encubierto. Ya hablé de las corporaciones y su afán desmedido de riqueza y poder. Por otro lado, apoyamos la libertad de elección sexual y la igualdad de género. El resto de adhesiones y pensamientos ya tiene que ver con el gusto de cada cual.


¿La pandemia de Covid-19 ha alterado de alguna manera la matriz creativa del grupo?

MECKO: La matriz creativa no. El modus operandi, tal vez sí. Aunque al ser una banda mayormente virtual, no nos ha afectado mucho.

HORACIO: A mí me molesta el barbijo porque se me empañan los lentes cuando ejecuto un instrumento y no veo nada.

ALE TABOR: Ha servido ser una banda que no necesita ensayos. Como cada uno de los integrantes actuales ha tenido en el pasado bandas en las que se imponía el ensayo, la reunión, y todo lo que esa condición de reunión y ensayo implica, se disfruta con COVID-19 o como sea. Lo único que extraño de las reuniones pre-COVID-19 es esa rica bebida cola light que me ofrece el Boss cuando voy a su Mansión Fraticornica. Y los mates Delfinianos.


¿Creen que existe una comprensión cabal de parte del público en cuanto a su propuesta artística?

MECKO: En los tiempos que corren, de urgencia y “descartabilidad”, nuestros conceptos de letras y música implican una audición muy activa, por lo que dudo que se nos comprenda o profundice mucho. Lo que sí ocurre es que la gente entiende que hay un mensaje que no es políticamente correcto, y que hay humor astuto detrás. Eso sí lo captan y disfrutan. La gente quiere divertirse, y más en situación de cuarentena. Nosotros usamos lo divertido para transmitir lo serio.

HORACIO: Sí.

MECKO: ¿Sí?

ALE TABOR: Si no te divertís vos mismo, difícil va a ser que contagies esa diversión a los demás. Dicho esto, que el público encuentre el momento de divertirse con nuestras propuestas.



¿Creen que si no es así valdría la pena un minucioso detalle al respecto, o no resulta relevante para la comunicación de su arte, o completamente impracticable debido a la incapacidad de los escuchas?

HORACIO: Creo que nadie es incapaz de analizar una obra artística o musical. Pensar en la incapacidad de escucha sería muy pedante de mi parte. Lamentablemente, los algoritmos, las modas y el negocio del arte han llevado a la gente a escuchar y ver de otra manera, y eso hace que no se detenga a percibir los pequeños detalles de una obra de arte o a escuchar bandas que rompen los esquemas temporales o de formato comercial. Pero, bueno, cada cual elige el traje que más le venga en gana. Es su decisión.

MECKO: La gente es lo que se propone, pero también lo que se le impone. No pretendemos que sean lo que no pueden o no les dejan ser. Y con eso debemos lidiar.

ALE TABOR: Zappa decía en una de sus letras “You are what you eat”, eres lo que comes. Además, no se los puede complacer a todos.


¿Cuál es la importancia de las plataformas de difusión virtuales en relación con su producción artística?

ALE TABOR: Es lo que hay, es lo que la sociedad eligió y viene consumiendo desde al menos 30 años sobre la presencia y la inmanencia física de los medios de comunicación, algo impuesto por 2 o 3 CEOS que descubrieron la virtualidad, internet, y un buen curro. En este planeta es donde vivimos, y a cada cambio hay que adaptarse. O seguir los postulados Darwinianos.

MECKO: No entendí nada.

HORACIO: Yo menos.

MECKO: Las plataformas son vitales, ya que al no tocar en vivo, son nuestros medios excluyentes de difusión. Sin embargo, nos propusimos ignorar a Spotify como una de nuestras consignas de lucha. Llevaría horas explicar los motivos, pero a buen entendedor pocas palabras. Dicen…

ALE TABOR: Spotify es nuestro enemigo. Punto.

HORACIO: Como dice Mecko, hoy es la única manera que tenemos hacerlo, pero no le encuentro problema alguno. Siempre y cuando el medio no se coma el mensaje. Si no, bye.


Por último, ¿qué esperan del nuevo álbum “Rondas cándidas inoxidables”?

MECKO: Que les encante. ¿Qué más? Y que lo linkeen y recomienden a destajo.

HORACIO: Espero que los que lo escuchen aprendan algo más sobre sí mismos, algo que no sabían pero que está ahí adentro.

ALE TABOR: Para aquellos que las han cantado de niños, que estas versiones lleven consigo la justicia de haberlas aprendido a partir de estas nuevas melodías. Para aquellos a los que nunca se las cantaron, ni las aprendieron de niños, que sus vidas sean como mejor les salga. Y que de ahora en más las canten así como las deformamos los Fratis.

HORACIO: ¿Qué habrá querido decir?

MECKO: No sé, pero sonó tan bonito.





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